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Gastronomía2026-10-05·4 min de lectura

El calor de la leña y comida que reconforta el corazón: bienvenidos a Don Petro

A 3,000 metros de altura el hambre se siente distinto: sabe a carne jugosa sellada al carbón, pan rústico recién horneado y una copa que calienta las manos.

C

Chef Pedro

Guardián del Fuego en Don Petro

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El calor de la leña y comida que reconforta el corazón: bienvenidos a Don Petro
Aquí el día empieza muy temprano, cuando el frío todavía se siente en la punta de los dedos y empezamos a acomodar la leña de roble en las parrillas. Ese aroma a madera prendiendo, mezclado con el primer café de olla del día, es nuestro saludo favorito a la mañana. En la montaña no se cocina con prisa; el fuego tiene sus propios tiempos.

1. Lo que el fuego le hace a la comida

No creemos en la cocina pretenciosa donde sales con hambre. En la sierra el cuerpo pide comida honesta que llene el estómago y caliente el corazón. Por eso nuestros cortes —como el Rib Eye grueso o el New York— van directo a la parrilla bien caliente, sellando los jugos por dentro y dejando esa costrita dorada y ahumada que solo da la leña de verdad.

Y si te apetece otra cosa, siempre hay una pizza rústica saliendo del horno con el queso burbujeando, una trucha fresca criada en aguas de montaña o un fondue caliente para sopear con pancito campesino mientras afuera corre el aire fresco.

Parrilla al carbón encendida en Don Petro
Carbón al rojo vivo y leña de roble: la única manera en que sabemos cocinar.

2. Una copa en Miel Sobre Limón para cerrar la tarde

Al lado del restaurante está nuestro bar, Miel Sobre Limón. Aquí nos gusta jugar con miel pura de abeja de la zona, romero que cortamos cerca, frutos rojos y mezcales artesanales mexicanos.

Pedirte un cóctel de autor o un carajillo bien preparado y salirte a la terraza a ver cómo se oculta el sol entre las copas de los pinos es de esos pequeños lujos que le hacen bien a cualquiera.

Cóctel artesanal servido en terraza
Coctelería fresca preparada con hierbas de la montaña.
Terraza lounge del bar Miel Sobre Limón
Nuestra terraza de madera: cobijas a la mano y plática sin fin.

Pídete el carajillo ahumado de la casa después de comer: te aseguramos que te va a dejar con una sonrisa.

3. Las puertas están abiertas para todos

Mucha gente nos pregunta si tienen que quedarse a dormir en el hotel para comer aquí, y la respuesta es no: Don Petro recibe con mucho cariño a familias, parejas y amigos que simplemente quieren escapar de la ciudad por unas horas y comer rico rodeados de árboles.

Interior del Restaurante Don Petro con fogón
El salón principal: chimenea encendida, luz tenue y la sensación de estar en casa.

Galería Visual de la Experiencia

Platillo caliente servido en Don Petro
Platillos generosos preparados al momento con ingredientes frescos
Barra de madera noble en Bar Miel Sobre Limón
La barra rústica de madera donde preparamos los destilados de la casa
Mesa con ventanales hacia los pinos en Don Petro
Comer viendo los árboles mecerse con el viento

En Conclusión

Comer juntos es la forma más bonita de celebrar que estamos vivos. Cuando vengan al Ajusco, acérquense a la cocina a saludar; aquí siempre hay leña ardiendo.

Etiquetas:#Restaurante Don Petro#Cocina de Brasas#Comer en el Bosque#Bar Miel Sobre Limón#Sabores de Montaña
Tu mesa frente a los pinos

Ven a comer rico este fin de semana

El restaurante y el bar están abiertos tanto para quienes se hospedan como para quienes vienen a pasar el día al Ajusco. Escríbenos para apartar tu mesa.